- No
sabes quién soy y, si lo sabes, te haré creer que solo te sueno a conocido. “¿Quieres
fantasear conmigo?” Vas a tener que confiar. No nos vamos a ver, pero tu mente me va a pensar. Me conoces por sonido y tu forma de atender mi llamada la misma
noche de cada semana sugiere que quieres que lo siga haciendo. Probablemente te
enciendo y es exactamente esa mi intención.
Descuelgas
el teléfono y contestas con voz impaciente, algo tímida y exasperada. El número
oculto te inquieta, pero siempre menos de lo que lo hace mi voz. Yo ya voy
bajando, a todo esto, la bragueta, llámame perturbado o, por decírtelo,
perturbador. Imagino cómo se mueven tus dedos entre el aparato y tu pelo… cómo
se deslizan como los míos al marcar: sin prisa, con deseo. “¿Qué me vas a proponer?” “Busca un sitio cómodo y tranquilo porque te quiero entretener.”
Hoy vas
a imaginar que estamos en un iglú de Laponia, vas muy tapada y el color de tu
nariz me dice que te dé de lo bueno. Te vendo los ojos con tu bufanda de
terciopelo negro y me escuchas solo, mientras yo te veo contonearte entre mis
dedos de nuevo. No sabes ni cuál es mi olor pero te da igual, me pides
sensación y te la voy a dar. Me pones la capucha y perspicazmente me río
mientras, refirmada en el suelo, ya notas su pelo por debajo de tu ombligo… Hoy
no vas a dormir… ni siquiera conmigo esquimal. “Acerca más tu boca al
auricular. Oigo lejos tu respiración y quiero sentirte intensa… atenta, ahora
te voy a tocar.” La piel de gallina ya no es por frío y me pides que te siga
hablando cerca mientras desabrocho el último botón. Tiene vaho esta habitación
y tu sujetador ya puede ser de piel de zorro (seguro que menos que yo), pero me
lo voy a comer deprisa a traición. Tu abrigo queda tendido y aísla tus curvas
del hielo que se empieza a fundir. "Antes de que te ahogues por agua, te ahogo
de erección". Mi abrigo se desliza por la espalda y cae a un palmo de tu nalga. Te
doy un cachete, nos hará de edredón. Sabes
más de mí de lo que puedo pensar, desconoces mi rostro pero ya lo ha creado tu imaginación. De mi sabes que soy cálido y yo sé que tú necesitas calor… No
estoy seguro de querer llegar a conocerte pero, por favor, de momento deja que
la próxima semana tampoco sea esa en la que me responda el contestador. -
____
La voz.
No la eliges ni, a veces, la controlas. Expresa y también, en ocasiones, la
pifia. Se alterna con el silencio queriendo expresar pero, sobre todo, transmitir.
Solo a través de una voz, podemos descifrar estados de ánimo, intenciones e
incluso muecas ocultas según la entonación. Podemos imaginar y crear ambientes
y llegar a confiar más o menos en alguna gente. Sea como sea, si la proyectas
con intención puede ser uno de los puntos fuertes de atracción y fantaseo. ¿Jamás
has querido conocer a nadie tras escuchar, tan solo, su voz, sea este un
cantante, un anónimo o ese perfecto locutor? De todas formas, hay que pensarse
bien eso de ponerle cara a una voz; no siempre la imagen será lo que era y te
arriesgas a que la tuya fuese mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario