Reza porque no me cruce contigo
porque, si me miras, voy, digo, vas, a tener que besarme. O morderme el labio tan fuerte
que haga daño. Lo del masoquismo a veces se me ha dado dpm. Tengo un nudo
atando el estómago todo eso que querría vomitar y una flecha atravesada en el
pecho que ahoga, mientras apunta en esa dirección que por inercia sigo. Necesito
gritarle a la vida que a veces parece puta. Necesito pedirle al destino que, si
hoy no estás conmigo, tampoco vayas muy lejos de mí. Que permita superar todos
esos aspectos que, ahora entiendo, fueron mejorables. Que si no estoy contigo,
me lleve junto a esa clase de persona con la que ahora tengo claro que quiero
compartir días y noches. Perdona si estás cansado de rondar tanto por mi cabeza,
te aguantas. Me matas de rabia y de amor a partes iguales y, te querría tan aquí,
que tenerte a medio camino no me sabe ni a batalla medio ganada. Y te prometo
que en esto con concibo el conformismo. Caminas al revés y yo corro hacia
delante con un imán en la espalda. ¿Qué mierdas está pasando? Yo ya no solía
apostar por nadie y ahora… tú y tus causas, yo y mis razones. Fue tan placer
que yo acertase contigo como que tú te equivocases conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario