Páginas

Translator

martes, 13 de enero de 2015

Lista de con-tactos

Esa noche, mientras hablábamos de comunicación y de distancias, T. hizo un comentario de esos que quedan ahí pero que luego recuperas y reflexionas: “Cuantas más facilidades y formas de estar en contacto tenemos, menos parece que nos comunicamos.” No sé si se refería tanto al número de whatsapps, de mensajes o de correos que podemos llegar a escribirnos entre nosotros, como a la calidad o trascendencia de ellos. Sea como sea, en nuestro caso, desde ese día las cervezas compartidas han ido en aumento y las miradas cómplices han dicho bastante más que los emoticonos de corazones.

Cuando T. nos dijo eso me dio por recordar cuando, hace unos años, solo tenía teléfono fijo y correo postal y me las ingeniaba para conseguir que, en una llamada de 15 minutos o en una carta de 4 páginas, aquella otra persona que consideraba importante, me conociese, expresando experiencias, anécdotas, pensamientos o formas de sentir. Me parece genial que ahora tengamos muchos más medios para hacerlo, es una pasada pero, teniendo tantas facilidades, ¿a veces no descuidamos un poco algunas relaciones? Me refiero a que, como “nos tenemos ahí” y “ya te enviaré un whats si necesito algo o ya me dirás algo”, quizás no siempre recordamos lo suficiente que un buen motivo para comunicarnos puede ser el necesitarnos por el simple placer de compartir. De saber yo de ti y tú de mí, de hoy por aquí y mañana a la cara o, hoy en vez de un comentario, un mensaje. Porque me apetece seguir sabiendo quién eres por encima de ser tan “perro”, que es algunas veces el motivo.

Al final tenemos listas de contactos llenas de personas con las que ya ni tenemos contacto, contactos que creemos amigos a los que un día sí que conocimos pero a los que realmente ahora desconocemos y personas con las que querríamos volver a hablar al darnos cuenta de esto. Seguramente, hoy en día el ritmo de vida y la capacidad para conocer gente haga inevitable que acabemos sabiendo de la vida de algunos  a quienes apreciamos a través de redes sociales. Pero, sea con ellas o sin ellas de por medio, saber de la vida de alguien que nos importa o capta nuestro interés, puede que requiera algo más de compromiso que ver cuatro fotos y dar cuatro likes para saber que “estoy ahí” y que “me importas”; sino, lo más interesante de esa vida se nos estará pasando de largo. Se trata de evitar que un “Encantado de conocerte hoy” acabe siendo, en casos que conservaríamos, un “Encantado de desconocerte a partir de este mismo momento.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario