… quizás se te pase
como si fuese uno. Quizás, de él, únicamente recuerdes esas 5 personas que
caben en la palma de la mano, 4 canciones que te arrancaron el corazón, 3
abrazos y algunas palabras que te cortaron y devolvieron la respiración, 2
viajes y uno de ellos el de vuelta a eso que sientes casa y 1 encuentro íntimo que, por
qué no, por momentos te hizo cambiar de dimensión. Asegúrate de que, entre
toda la aparente normalidad, vivas cosas locas, extremadas o revolucionarias…
Como quieras llamarlas, pero lo suficientemente profundas e intensas como para
que el tatuaje, y la evolución de sus consecuencias, vayan quedando grabadas
con tu imprenta natural. Asegúrate también de que con ellas no haces mal.
Larga y maldita es la
vida para quien la malvive y corta para todos al final. “El tiempo” es
incierto y, “el momento”, esa medida exacta con la que poder resumir, de
nuestra totalidad, la realmente aprovechada. La memoria se alimenta de
prioridades, entusiasmo, sorpresas y dolor y, más que selectiva, es el rebote
de aquello a lo que dimos o damos valor. Experimenta, conoce y disfruta porque,
para joder, siempre hay algún cerdo sin escrúpulos o alguna zorra astuta.
Si la vida son dos
días, hoy me lo paso, seguro, conmigo… y únete si vas a hacer algún bien o si
caminas al lado con algún sentido. Evita hacer por hacer, por crecer, por
merecer, por agradecer, por obedecer o desobecer o por cualquier tipo de verbo.
Hazlo por el placer de todo ello y siéntelo, más que en la mente, en las
entrañas… allá donde quieran que estén. Merece cada logro porque: logro no
merecido, algún contrachoque en el camino. Y pisa fuerte el orgullo y el rencor
porque, a cada paso, le restan razón.
Toma decisiones y aparca el miedo que, lejos de frenar, solo ralentiza
el proceso. Porque, es lo que se quiere lo que se acabará haciendo, mientras la
posibilidad siga existiendo. Y ama, ama mucho pero, sobre todo, ámate más y siempre
mejor. Nuestra imperfección trata de dejarnos siempre con ese grito ambicioso
que cree que detrás de un acto puede haber algo más espectacular. Es eso mismo
lo que nos impide valorar con criterio toda la genialidad que, a nivel
personal, sí vamos consiguiendo. Por eso ama también aquello que consigues y a quien, por lo que sea, te consigue o te ama. Cree en
tus percepciones porque hay gente que habla más cuando te mira que cuando articula o traga palabras.
Si la vida son dos días... dale a tu cuerpo alegría Macarena.
Si la vida son dos días... dale a tu cuerpo alegría Macarena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario