¿Alguna
vez os ha pasado que cuando le dices a una persona que le quieres es después de
tener que habérselo dicho hace mucho? Pero se encalló y ahora es
cuando sale y te apetece, osea, cuando debe ser. ¿Alguna vez os ha pasado que cuando se lo dices es ya
dicho con otro significado pero probablemente se malinterpreta y piensas que,
para eso, podrías haberlo dicho bastante antes cuando sí que podía
interpretarse así? Las deducciones y la poca comunicación, el mismo error de
siempre. ¿Alguna vez os ha pasado que instantes después de decirle a alguien
que le quieres es justamente cuando le dejas de querer? Da lástima, pero a mí
sí.
Me pasó
cuando me di cuenta de que la indiferencia era siempre mala pero que después de
un “te quiero” era aun peor. No puede haber un silencio tanto verbal como
gestual después de algo así. No puede haberlo por completo, de verdad. Creo que
alguien que responde con silencio absoluto a cualquier muestra de cariño merece
echarlo de menos para saber valorarlo, o bien que merezco saber que ha sido valorado
para llegar a comprenderlo.
Hoy no
estoy especialmente sentimental, pero si el mundo tiene sentido, creo que tiene
que sentir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario