Cuando recibí
el pedido por correo sentí esa emoción que tiene un niño cuando estrena zapatos
nuevos. No muchas personas me habían hablado de ella y tan apenas hacía medio año
que sabía de su existencia, pero tenía referencias suficientes e información convincente
como para hacer el cambio, comprarla y probar… ¡y llegó justo a tiempo! Hablo de
la copa menstrual. De algo que puede dar un poco de grima a algunos pero que no deja de ser algo útil y normal para la vida diaria de las mujeres. Algunos os estaréis preguntando de qué narices trata y por
eso escribo sobre ella, para que sepáis qué es, para qué sirve y en qué
consiste. Y, si alguna chica también se atreve a hacer el cambio, estupendo, porque
creo que es una auténtica ventaja para nosotras en esos días en los que tenemos
la menstruación.
Es un
recipiente de silicona que tiene forma de copa/campana. Es de uso interno pero
a diferencia del tampón, no absorbe la sangre, sino que va quedando depositada
en el recipiente, lo que me gustó ya que se expulsa y no queda
concentrado. Para introducirla hay que doblarla y acomodarla hasta que haya
entrado entera y sobresalga, un poco, un manguito que tiene para poder luego
extraerla. Una vez dentro, queda de tal manera que se acomoda a las paredes
para que no haya pérdidas y todo el flujo quede en el interior. Para sacarla,
debe estirarse del manguito a la vez que ayudar haciendo un poco fuerza con los
músculos. Como con un tampón, vamos. Una vez fuera, el líquido puede verterse
en el váter y la copa debe lavarse antes de volver a introducirla. Si estamos
en un baño público, esto puede ser complicado a veces, entonces puede limpiarse
con papel higiénico simplemente y, una vez en casa, ya se limpia mejor. No es
recomendable llevarla más de 12 horas seguidas, aunque la frecuencia con la que
se cambie también dependerá de la cantidad de menstruación que se tenga. Difícilmente
se llenará enseguida. Después de utilizarla por última vez tras cada periodo,
debe hervirse durante 5 minutos aproximadamente para esterilizarla de nuevo.
Ventajas: Es
muy cómoda, no produce picores y ni la notas. Se puede dormir con ella sin
ningún tipo de problema y puede hacerse vida normal. No hace daño ni produce
molestias. Ahorras mucho dinero en compresas y tampones ya que, en un
principio, el artículo en sí es más caro (yo lo conseguí por 20€ por Internet),
pero a la larga sale mucho más económico ya que es reutilizable y puede durar
hasta 10 años. Es higiénico y supone menos deshechos para el medio ambiente (a
diferencia también de la compresa o el tampón).
Desventajas:
No hay que ser escrupuloso (al fin y al cabo lo que va a parar dentro de la
copa es nuestra propia sangre). Las primeras veces es aconsejable ponerse un salva-slip
por si acaso la colocamos mal hasta que le cojamos el tranquillo. Y, como
siempre, cuidado para los que puedan ser alérgicos al material del que está
hecha.
Como una de
las chicas que a mí me la recomendó, me dijo: “Es uno de los inventos
revolucionarios del siglo XXI para las mujeres”. Por eso, yo os animo a
que probéis ya que le veo muchas más ventajas que inconvenientes. Ante el
desconocimiento, a veces nos cuesta dar el paso y cambiar, pero os quería
informar porque creo que vale la pena. Podéis buscar información y otras opiniones por Internet porque cada día se está conociendo más y la utilizan más mujeres. Ya me contaréis las que la probéis.
PD: Gracias a Alba y a Ruth que fueron las que a mí me la recomendaron.
PD: Gracias a Alba y a Ruth que fueron las que a mí me la recomendaron.
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