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domingo, 2 de febrero de 2014

Actuaciones que se basan en carencias

Hay mujeres que, cuando alguien les gusta, se entregan. Mucho, fácilmente y al 100%. No desde el principio pero sí desde ese momento en el que perciben un buen trato y que las valoran como querrían y merecen… Es decir, rectifico, se comportan así desde el principio porque justamente es el inicio el período en el que más pueden percibir ese tipo de cosas. Creen que quizás no es para siempre pero que pueden intentarlo. Y acaban intentándolo solamente ellas cuando, tras los tres primeros polvos o primer mes de citas, algo siempre ocurre: algo siempre falla (supuestamente ella) y algo siempre huye (él). Suele achacarse, en cierto modo, a la “fácil” entrega de ella que no llega a satisfacer el “afán” de conquistador de él. No sé ciertamente si es ese el motivo principal porque yo, a veces, he adquirido ese papel y me reconozco habiendo sido una más de ellas en alguna ocasión, pero sí que estoy casi convencida. Creo que tanto ellas como ellos, deberían reflexionar acerca de situaciones así y cambiar o adaptarse. Pero ambos. Porque no se trata de buscar culpables cuando no los hay… tan solo hay circunstancias (que deben descubrirse). Por eso, si hay circunstancias que sabemos que deben cambiar, hay que buscar la clave del cambio y afrontar las nuevas oportunidades que surjan para hacerlo bien, o mejor. Llegar al kit de la cuestión.
El otro día, una conversación me hizo llegar, al fin, a lo que creo que debe de ser el fondo del problema y la causa de una actuación así, de entrega “demasiado precipitada y ciega”. Al menos, desde entonces, me siento más segura y aliviada, como si hubiese descubierto La isla del tesoro

Por un lado, creer en la bondad de las personas debería de ser instintivo: “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Partiendo de ahí, nadie debería aprovecharse de nosotros, prometer en falso, crear expectativas exageradas o engañarnos. Menos aun alguien que nos tiene cariño. Pongámonos en la mente de una mujer que piense eso. Quizás esas mujeres tan solo buscan protección... cariño y protección masculina. Hay hombres que marcan un referente o que simbolizan una figura importante en la vida de una mujer. Es una protección inconsciente pero constante que perciben las mujeres y que ellas no pueden aportarse de igual manera (desde el lado femenino) a sí mismas. Quizás quien la tiene la obvia y quien no la tiene la necesita. Por poner un ejemplo, un padre podría ocupar ese tipo de protección afectiva. Pero hay mujeres que carecen o que han carecido de esa figura masculina referente y, lo que en un principio parece haber sido prescindible sin problema, puede que en el fondo se convierta en una carencia que se necesita suplir, llegándose así a proyectar en el terreno amoroso. Como quien lo hace por inseguridades o exclusión. No se es más débil por vivirlo sino más fuerte por encontrar la solución. 

Todos somos imperfectos. Es algo sobre lo que hay que trabajar con esfuerzo, primero dándonos cuenta del problema y, después, buscando otras alternativas que puedan cubrirlo. Quizás el mero hecho de darnos cuenta de ello ya es una gran ayuda y por eso he decidido escribir sobre esto, por si a su vez puede ayudar a alguien a recapacitar sobre sus actuaciones.
Creo que llegar a hacer reflexiones como esta puede suponer, por una parte, un paso importante para fortalecer el individualismo de algunas chicas y, por otra parte, una explicación para chicos que buscaban, muchas veces, un por qué ante algún tipo de reclamo afectivo que (aun) no sentían. Creo que empezar a trabajar eso de manera más consciente, e incluso en pareja, puede suponer un cambio importante y positivo, tanto en la propia mente como en el enfoque sentimental que se dé a partir de ese momento. Incluso puede servir para hacerse valorar más, o valorar más, a esas personas ya que, a fin de cuentas, es lo que así de primeras necesitan. Y, al final, triunfará o no el amor porque eso ya es cosa de dos, pero estarán, seguro, más cerca de ello.

PD: De nuevo hablo desde el lado femenino porque es el que me toca más directamente y desconozco si en los hombres se muestra de igual manera, aunque supongo que sí.
Gracias Lu. (Y gracias Max y Nat por vuestra sinceridad también.)

5 comentarios:

  1. Me encanta leer este blog... Me hace pensar. Se ven matices de tus vivencias y sobre todo de tu saber estar. Demuestras tu serenidad y modo de decir las cosas. Me encantas "doctora amor". Sigue escribiendo y dando a conocer tu opinión.
    Pardalet!

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    1. Muchas gracias! Aunque no me considero "doctora amor" ni intento dar lecciones, ¡que conste! jaja Escribo sobre temas que me rondan la cabeza y sobre los que necesito expresar mi opinión o reflexionar de alguna manera. Es más, intento escribir sobre más cosas porque ¡no solo el amor ocupa mi cabeza, claro! Pero, sí, suelo hacerlo sobre relaciones personales y, bastantes, vinculadas al amor porque quizás a veces es lo que más nos cuesta entender si tenemos experiencias mejorables o si hay comportamientos y opiniones tan diversos al respecto, ¿no? Gracias de nuevo =)

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  2. doctora AMOR tienes algun complejo y traumas que no quieres decir pero siempre estas hablando del amor y de las vivencias de los demas, cuenta tu historia para que podamos ayudarte

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. No me considero para nada "doctora amor" y, si me lees, verás que muchas veces hablo de vivencias. Justamente en este texto hablo de una vivencia personal... No tengo complejos más allá de las justas tonterías que pueda tener cualquier persona (sobre lo que escribo a veces para combatirlo) y tampoco tengo traumas gordos (lo siento si querías oír lo contrario porque en cierto modo me lo ha parecido...). Si escribo es básicamente para desahogar o ayudar con experiencias personales o no, que me llegan o causan alguna preocupación. Agradezco tu voluntad por ayudar (si era cierta) pero ahora mismo me siento bien y estoy bien, la verdad. Reflexionar escribiendo me ha servido muchas veces y escribo primero para mí, y para tener mis escritos ordenados en algún sitio y, luego, por si a alguien le puede servir o entretener... pero básicamente eso, ni pretensión de dar lecciones a nadie ni nada por el estilo.
      Y siento si he entendido mal la intención con la que te expresabas, aunque a mí me da que no. Dime quien eres y quizás podamos quedar para hablar.

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