Las buenas vacaciones van de dejar de sentir tanta carga mental latente. Las buenas vacaciones van de paz mental, de mayor tiempo libre (que viene de libertad), de menor golpe de reloj, de comer relajado y de caprichos lentos o con peso emocional. Las buenas vacaciones hacen ganar en salud (como mínimo mental) y hacen perder la noción del tiempo en algunos momentos... y qué gusto por favor. En las buenas vacaciones pasan vivencias u ocurrencias que explicaremos durante años y otras que "lo que pase en Vacacioneslandia (o llámale "X"), se queda en Vacacioneslandia (o "X")". Las buenas vacaciones saben siempre a poco aunque cundan mucho, cunden incluso cuando no se tiene nada concreto por hacer y hacen que nos nutramos, curtamos y/o aprendamos a través de una observación más consciente y de un disfrute más intenso o frecuente. Las buenas vacaciones, ya se sabe, no van de dónde, sino de cómo y de con quién. Mejor compartirlas con los mejores o, sino, por cuenta propia... porque la energia compartida debería sumar y, en vacaciones, no hay ni tiempo que perder ni motivación que restar. Pero, sobre todo y como decía, creo que van de "cómo" porque, con compañía en ellas o no, van de actitud y de saber aprovechar del lugar o de lo que se haga... con mirada curiosa y romantizada, con mente amplia y alegre y con corazón disfrutón y generoso. Porque estar de vacaciones no es lo mismo que sentirse en vacaciones... y de eso realmente van.
Cosas como escribir esto hago yo en un tren de vuelta... de estas vacaciones que aun no acaban :)
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