Páginas

Translator

miércoles, 30 de octubre de 2024

El lugar correcto, desde el miedo, con ganas

Hoy he leído "En el lugar correcto no da miedo, dan ganas." y llevo horas en mi cabeza poniéndole peros y estando de acuerdo a la vez. Y es que creo que la confianza en ponerle ganas va antes que descubrir que ese lugar es el correcto. Y entonces, habiéndole puesto ganas y descubriendo el lugar correcto, supongo que es cuando siguen dando ganas de quedarse en ese lugar y de ponerle aun más ganas.

Mientras tanto, de camino al lugar correcto, perdemos por el camino algún lugar correcto. Y otras veces, de camino al lugar correcto, ¿quién no se ha cruzado con algún demonio andante suelto? Y es ahí, justo a raíz de ese encuentro desgraciado pero más común de lo que debería ser permisible, donde algunos/as deciden seguir jugándosela a encontrarlo todo o invertir en la nada (o en lo peor), o bien a congelarse y a pedirle a la virgencita "que me quede como estoy", sin riesgos pero sin triunfos tampoco.

Visto lo visto, me parece lógica cualquier opción, aunque también una pena. Cuando entra ese temor de la duda que se empeña en aplacar la confianza en apostar, la diferencia principal creo que está en el recorrido ya hecho y en el momento vital, en estar, por todo o pese a todo ello, más pasional o más racional. Con más riesgo lo primero, pero también con más verdad. Con menos riesgo lo segundo, pero también con menos impacto emocional.

Ahora bien, teniendo en cuenta que este texto no habla de lugares literalmente como sitios, sino como personas, ¿acaso esos lugares se quedan aguardando e inmóviles o también siguen andando en busca de otro lugar con quien se abra mútuamente la puerta? Entonces, entiendo que si sientes que puedes ser un lugar correcto, no queda otra que apostar y morir en el intento o al fin llegar a ese lugar-hogar. Y, por favor, quien sienta que todavía no está preparado a modo de lugar correcto, que se construya y arregle antes para hacer el camino menos temeroso y más hermoso a los demás.

lunes, 28 de octubre de 2024

Sobre dar y recibir

Sí he cambiado. Y creo que este cambio tenía bastante de necesario. Es sabido que detrás de toda experiencia hay aprendizajes y seguramente la edad sea un factor más determinante de lo que solíamos creer hace unos años. Mi cambio va relacionado con dar y recibir, con relativizar lo que me parece importante en base a lo que siente mi corazón... sin idealizar, asumiendo como recibido justamente eso que se me da, siendo más justa conmigo misma. Siento que tengo y que pongo la misma ilusión que siempre, pero ahora discirniendo mejor: dándole a la fantasía su espacio, al deseo el suyo también e identificando mejor la realidad. Lo que es, es, y lo que parece que es o que puede ser, no es. Quizás será, pero quizás no, y por cruda que sea, esa también es una opción y no es mi batalla, en todo caso lo es de dos.

Soy consciente de estar más ausente de lo que me gustaría para algunas personas, pero sé que esas mismas justamente son las que estarán ahí siempre porque no se enamoraron de lo que les daba o de los beneficios que sacaban de ello, sino de mi esencia. A la vez pienso que, en algunos casos, tan ausente estoy yo para algunas personas como ellas para mí. Cuando no haces sobreesfuerzos por mantener relaciones se abren muchas pérdidas, pero también ganancias sinceras. Hay algo que no soporto y con lo que que me he encontrado durante este tiempo una vez: que la costumbre de haber estado mucho tantas veces, incluso anteponiendo los propios deseos, haga que, cuando se falta o se sigue lo que una siente o necesita, se utilice como si se fallase más que personas que han ido "fallando" desde el principio. ¿Perdona? 

Nunca se es tarde para quererse bien o mejor. El caso es que ahora, más que nunca hasta ahora, creo en eso de que lo que se quiere o se desea se busca para intentar que se dé. Pero se busca por parte de todos. De nada sirve correr tras algo o alguien si eso o esa persona sigue corriendo en su propio eje, sin girarlo para reunirse contigo. De todas formas, tampoco creo que el inmovilismo sea una opción. Por eso, creo que siempre que se desea algo hay que enseñar la patita y apostar por ello con ganas pero, si en el otro lado no hay indicios de interés o hay cierta frialdad, creo que una retirada o el freno de mano a tiempo, puede ser un acierto.

sábado, 19 de octubre de 2024

Matar tiempo aportando amor en vida

Tengo un primo que no es mi primo pero para mí como si lo fuese y al cual no me arrimo pero sí admiro. Desde el primer día en el que nos conocimos conectamos en humor tonto, en ganas de vida y creo que en emotividad o forma de sentir. Os cuento, porque viene a cuento del final de este texto, que hace un tiempo murió nuestra prima, la de verdad, una de las primas que realmente tenemos en común. 

Hace algunos días, varias semanas y ya algún mes, Javi, de Zaragoza, mi primo-no-primo-pero-más-primo-que-nadie (en sentido familiar), me recordó por enésima vez por qué unos 15 años después desde que nos conocimos (si no son más), con bastantes mensajes postadolescentes de Messenger a las espaldas pero menos conversaciones en la vida adulta y aun menos ratos compartidos en persona, es alguien tan especial para mí... y es porque él siempre fue así:

Cogió el teléfono, me llamó y me dijo que me quería; que solo quería recordarme eso porque le parecía que poco se decía para lo mucho bien que hace, porque era verdad y esa era otra forma de demostrarlo y porque me lo merecía. ¿No es, acaso, algo bastante singular en la sociedad actual? Él, siempre ha sido así, conmigo y con los abrazos que hablan solos que siempre le he visto dar a quienes quiere. Creo que muy limpia tiene que tenerse el alma para ser tan generoso y expresar a corazón abierto y sin filtro, así como limpia debería ser la mente de quien lo recibe, apreciando el significado que tiene y que justamente pretende tener. En este mundo de tramas, a veces sospechamos de lo puro y, aunque no abunda, por suerte lo hay, lo aseguro.

Y bien, así es mi primo-en-algun-sentido-primo, alguien con una forma de querer demostrando muy bonita, que siempre, desde hace años y repitiéndose en el tiempo, hace que recuerde lo medicina que pueden ser algunas palabras o frases simples, reafirmar que nunca estará solo un corazón que ocupa un lugar en otro corazón y que todos merecemos recibir valor y amor a menudo, empezando por el nuestro propio. Hoy quería dedicarle este texto por tantos otros que ha leído y ha valorado ya solo porque salían del corazón, por arropar siempre tan bien a los que quiere sin esperar más allá que lo justo a cambio y por la valentía de ser puro y afectivo decidiendo matar tiempo en aportar amor en vida.